Conoce la historia, el propósito y el modelo educativo que impulsan cada una de nuestras actividades en comunidad[cite: 1, 2].
SEA Activo es una comunidad en Mérida para adultos y personas mayores que buscan seguir aprendiendo, mantenerse activos, compartir y disfrutar nuevas experiencias[cite: 1, 2].
Creamos espacios de encuentro para aprender, convivir y descubrir a través de actividades formativas, culturales, recreativas y de bienestar integral[cite: 1, 2].
SEA Activo nació en 2020, en pleno confinamiento, ante la necesidad de mantenernos acompañados. En ese contexto, creamos espacios virtuales de convivencia, aprendizaje y recreación[cite: 1, 2].
Lo que inició como un espacio digital pronto se transformó en una comunidad donde el aprendizaje, la socialización y el cuidado comenzaron a entrelazarse[cite: 1, 2].
Con el tiempo, SEA Activo ha crecido a través de cursos, talleres, actividades recreativas y culturales, así como colaboraciones con instituciones y otros proyectos afines[cite: 1, 2].
Hoy, después de cinco años, seguimos impulsando espacios de aprendizaje, recreación y cultura donde se han creado muchas amistades[cite: 1, 2].
Creemos que el bienestar se construye en comunidad, a través del aprendizaje continuo, la expresión, los vínculos y el encuentro intergeneracional. Valoramos las historias de vida como fuente de identidad y sabiduría, y trabajamos desde una mirada que dignifica la diversidad y la experiencia de envejecer[cite: 1, 2].
En SEA Activo, la educación se concibe como un proceso continuo que acompaña todo el curso de vida, orientado al bienestar integral, la autonomía y la participación comunitaria[cite: 1, 2]. Nuestro modelo pedagógico se fundamenta en el paradigma del Aprendizaje a lo Largo de la Vida (Lifelong Learning) y en los Cuatro Pilares de la Educación propuestos por la UNESCO (Informe Delors)[cite: 1, 2]:
Estimulación cognitiva, curiosidad continua, plasticidad cerebral y adquisición de herramientas prácticas para comprender y adaptarse al entorno cotidiano y digital[cite: 1, 2].
Desarrollo de habilidades vivenciales, creativas y prácticas que favorecen la expresión, el movimiento corporal funcional y la capacidad de acción autónoma[cite: 1, 2].
Fortalecimiento de las redes de apoyo social, diálogo horizontal, participación intergeneracional y erradicación del aislamiento mediante la vida en comunidad[cite: 1, 2].
Crecimiento personal, resignificación de la historia de vida, autoconocimiento y ejercicio de una ciudadanía reflexiva y con sentido de trascendencia[cite: 1, 2].